Durante el encuentro, nuestros estudiantes participaron en un entretenido bingo junto a los adultos mayores, creando un espacio de alegría, conversación y compañía. Además, el curso colaboró con insumos indispensables para el bienestar y las necesidades cotidianas de los residentes, demostrando que pequeños gestos, cuando nacen de la solidaridad, pueden generar un impacto significativo en la vida de otras personas.
Esta experiencia nos permitió comprender que ayudar va mucho más allá de aportar materiales; también significa regalar tiempo, escuchar con atención, compartir experiencias y brindar afecto. A veces, la compañía y la disposición a escuchar se convierten en los regalos más valiosos que podemos ofrecer. Estas instancias no solo benefician a quienes reciben nuestra ayuda, sino que también nos enseñan a ser personas más empáticas, conscientes y comprometidas con nuestra comunidad.
Nataly Oñate Gallegos.
Profesora Jefe.
Cuarto Año Medio “B”.

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