Bajo los tibios vientos de una grata y bella mañana otoñal, provistos de amplios espacios y áreas verdes, rodeados de árboles teñidos de los más diversos colores y con una alegría desbordante, los estudiantes de nuestro colegio, iniciaron la celebración de su día con un recreo ya más prolongado, para luego dirigirse a uno de los patios posteriores y disfrutar de juegos inflables, donde compartieron y quemaron buena parte de sus energías junto a sus compañeros de curso y colegio en general. Poco más tarde, a eso de las 11,00 horas se dirigieron al gimnasio principal donde fueron recibidos por sus profesores y funcionarios en general mediante la realización de un acto en que las nominaciones, parodias, humor, canciones y sketch los colmaron de risas y alegría.
A mediodía participaron de convivencias en sus respectivas salas de clases, donde compartieron degustando exquisiteces preparadas por sus padres, apoderados y profesores en general.
Fue, sin duda, un día singular, que vino a reforzar el trabajo que se hace día a día para hacer crecer a nuestros niños y adolescentes en medio de un sano ambiente, donde la fraternidad, el compromiso con los buenas costumbres y la alegría se funden, en acciones simples y cotidianas que los ayudan a crecer como personas responsables de los demás y de su entorno.
